Caminados

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Camino Olvidado, el Camino Viejo a través de las Montañas

Es la vez “nosecuantos” que hago un Camino de Santiago. No es que quiera batir un record, ni nada por el estilo, pero es que me gusta la paz en la que te ves sumido cuando emprendes una de estas caminatas.
Y me gusta más todavía cuando el Camino que hago es un Camino “menor”. Entiéndase “menor” como algo positivo, no me lo tomes a mal.
Digo Camino Menor porque se sale de las rutas habituales que dicen que están tan masificadas y que están perdiendo ese espíritu peregrino (peregrino en cualquiera de esos significados que le da la RAE). En estos Caminos Menores, que suelen ser bastante más exigentes, se respira la aventura y es más que probable que camines muchas jornadas únicamente contigo como compañía. Eso sí, la espectacularidad de los parajes se multiplica, al igual que la autenticidad de la gente de bien que lo puebla.

Este invierno, a principios de año, hice una de las variantes del Camino a la que le tenía muchísimas ganas, El Camino Olvidado, al que también llaman Camino Viejo, o como más me gusta, Camino de la Montaña.
Esta vez no las tenía todas conmigo para acabarlo, ni siquiera para empezarlo. Estación del año con un clima demasiado desfavorable (frío, lluvia, nieve…), pocas horas de luz para caminar con respecto a otras épocas y jornadas demasiado largas.
Con todos estos factores, no parecía muy buena idea hacerse una ruta de más 450 km de Bilbao a Ponferrada, pasando por el norte de Burgos, Cantabria, Montaña Palentina, Montaña Oriental Leonesa y Montaña Central Leonesa; pero también es lo que lo hacía tan emocionante. 
Esta vez tenía que prepararlo todo muy bien, si en invierno es habitual que en los “Caminos Mayores” muchos albergues estén cerrados por falta de afluencia, te puedes imaginar en este camino que igual no llegan a 100 caminantes en todo el año… En este viaje, quedarse tirado a mitad de alguna etapa podría suponer un problema serio.
A un mes vista empecé a buscar toda la información sobre la ruta que me ofreciera internet, a llamar a albergues, ayuntamientos, a asociaciones de montaña… y entre todos me facilitaron toda la información y mucho apoyo.
Tengo que destacar a dos personas que si no fuera por ellas no creo que este Camino hubiese salido adelante, Jesús de Pedrosa de Valdeporres y Juan Antonio Cuñarro, que desde el momento en que me puse en contacto con ellos me consiguieron toda la información necesaria para poder realizar este Camino.
Ya con toda la información necesaria, tenía que definir bien las etapas para que el final coincidiera en lugares donde tuviera donde dormir y determinar los kilómetros a hacer cada jornada en relación con el desnivel, las horas de luz… Así que después de mucho calcular y recalcular (y programar algunas etapas dobles), la ruta salió en 15 jornadas. Ahora solo había que esperar que el tiempo acompañara.
Y así fue, a un par de días de arrancar los telediarios anuncian la llegada de una ola de frío y nieve para la zona Cantábrica y Meseta Norte, cojonudo. Pero ya no había marcha atrás, la mochila está preparada y el billete de autobús para Bilbao comprado, así que valor y tó pa’lante.

Cuando voy a hacer una escapada al Camino, el viaje en autobús es como una especie de impasse que separa la vida normal de todos los días de la vida de peregrino que voy a empezar, como una especie de agujero de gusano, pero en vez de ir a la velocidad de la luz, te hace ir a ralentí. Lo mismo que primera noche de albergue, que aunque todavía no tienes ese sentimiento peregrino, si te va aclimatando, y compartir habitación con cuatro ñus roncadores acelera bastante esa transición.


Camino Olvidado, Camino Viejo o Camino de la Montaña:
Bilbao - Ponferrada.
15 días.
466 kilómetros.
6616 metros de desnivel positivo
6996 metros de desnivel negativo
13.612 metros de desnivel total acumulado



1ª etapa. Bilbao - Nava de Ordunte. 43 km

Primeros Pasos por el Camino Olvidado

Salir muy temprano te hace tener estas vistas nocturnas de Bilbao

Río Kadagua

¿Me están felicitando el Camino?



Fauna en el río Kadagua

El entorno del río

Señaléctica del Camino en Euskadi

Tramo común con el bidegorri

Seguimos caminado acompaños por el Kadagua…

…por bellos caminos

Antigua ferrería en  Bolumburu

Hacia Balmaseda

Pequeño puente romano

Iglesia de San Severino. Balmaseda

Iglesia de San Severino. Balmaseda

Balmaseda y el río Kadagua


Anecdotario:
05:48. Es la primera vez que me levanto tan temprano para hacer una etapa del Camino, pero como ya oigo gente levantarse y yo tengo una etapa doble de 43 kilómetros que hacer, me da cosilla seguir en cama, y me levanto para empezar el Camino, además, estoy ansioso, eso sí, es completamente de noche. El problema de empezar a caminar cuando aún es de noche es que caminas a oscuras y si caminas a oscuras no ves nada, como mucho los 5 metros que alumbre tu frontal. Si no ves nada y no conoces el camino, lo mejor es seguir el track que llevas en el móvil. Si vas mirando el móvil no vas mirando el camino que tienes delante. Y si cuando levantas la cabeza ves una docena de ojos verdes brillando en la oscuridad, te cagas. Después de descartar posibles, como pueden ser seis aliens o media docena de caminantes blancos, y oír un cencerro, prosigues el camino.




2ª etapa. Nava de Ordunte – Villasante. 23,87 km

Saliendo de Nava de Ordunte

Compañeras madrugadoras

Embalse de Ordunte en el Valle de Mena

Embalse de Ordunte en el Valle de Mena

Valle de Mena

Embalse de Ordunte en el Valle de Mena

Un riachuelo al lado de una calzada romana por la que hay que caminar

Vistas de los Montes de Ordunte

Primero de los muchos cierres que hay que pasar (o saltar, como en este caso)

Vistas de los Montes de Ordunte

Por la Calzada Romana de Mena a la par del río Hijuela

Una de las cascadas del río Hijuela

Subiendo hacia el puerto de Cabrio (899 m)

Vigilando desde lo alto

El “Hullero”, era el antiguo ferrocarril que iba de Bilbao a La Robla, vías que habrá que cruzar innumerables veces en este Camino

Parece que va a llover

Roble centenario a la entarda de Villasante

Villasante



3ª etapa. Villasante - Pedrosa de Valdeporres. 30,79 km

Espinosa de los Monteros en plena nevada

Torre de los Velasco. Espinosa de los Monteros

Torre de los Velasco. Espinosa de los Monteros



Por las Merindades

Senda del Valle

Un habitante del Camino

¿Libraré del chaparrón?

El camino con “un poco de agua” antes de llegar a Pedrosa de Valdeporres


Si  tengo que destacar a alguna persona en este Camino es a Jesús el hospitalero de Pedrosa de Valdeporres, que desde el momento en que me puse en contacto con él me consiguió toda la información necesaria y movió tierra y nieve para que en estas fechas tan poco habituales para hacer este Camino tuviese alojamiento. Y no sólo eso (y creo que aquí es donde realmente se ve el verdadero espíritu del Camino), desde antes de empezar y hasta que acabé la ruta estuvo todos los días pendiente de que todo me fuera bien, dándome alternativas si veía que el camino podía estar complicado por la nieve, incluso ofreciéndose a ir a buscarme o llevarme a donde hiciera falta. Además al llegar a su albergue me hizo una ruta para enseñarme la zona y por si fuera poco todo esto, me invitó a cenar con él y su familia.

“- Jesús, te estoy enormemente agradecido a ti y a tu familia por todo, si no fuera por vosotros, este Camino no sería como es”.



4ª etapa. Pedrosa de Valdeporres – Arija. 27'70 km


Salida de Pedrosa de Valdeporres por donde iban las vías del proyecto del ferrocarril Santander – Mediterraneo

Caminos del Camino

Agua fresquita en Argomedo

Tramo Coincidente con el GR-85 en la zona del Arroyo de Gándara

GR-85

Virtus

La Cordillera Cantábrica de frente

Una ermita en el medio de una nada pero con unas vistas impresionantes

Quintanilla de San Román

Llegando a Arija

Embalse del Ebro

Noches de Camping


Anecdotario:
Dormir en el Bungalow de un camping al pie de una playa fluvial está muy bien y es muy bucólico, pero igual las fechas no son las correctas. Cuando por la noche me metí en cama, solo me tuve que meter completamente vestido dentro del saco y por encima del saco, sobre los pies, vestir otra sudadera, por arriba poner el chubasquero, en las manos los guantes de montaña, en el cuello la braga y el pasamontañas bajado hasta el cuello. Eso sí, a la mañana siguiente no tuve ninguna pereza para levantarme. Cosas de la aventura.


5ª etapa. Arija – Olea. 33,61 km

Puente Noguerol, a la salida de Arija

Escultura homenaje a José Fernández Arenas, hijo predilecto de Arija

Impresionantes vistas sobre el Embalse del Ebro

Vistas del entorno del Embalse del Ebro

Vistas del entorno del Embalse del Ebro

Vistas del entorno del Embalse del Ebro

La Catedral de los Peces. Torre de la iglesia sumergida de Villanueva de Las Rozas

Juliobriga. Ciudad romana fundada entre los años 15 a 13 a. C

Juliobriga. Ciudad romana fundada entre los años 15 a 13 a. C

Vuelve a nevar

Vuelve a nevar

Subiendo hacia Peña Cutral (1050 m)

La niebla tapa las vistas (Sniff!)

Colegiata de San Pedro de Cervatos

Iconografía erótica en la Colegiata

Subiendo hacia el alto del Bardal (1092 m)


Anecdotario:
Llegando a Olea, subiendo una carretera bajo una copiosa nevada, me adelanta un coche y se para a 50 metros de mí. Cuando llego a su altura el conductor baja la ventanilla y me dice si estoy bien y si quiero que me acerque a algún lado. Amablemente declino su oferta, mi orgullo de caminante me impide tal cosa. Aun así es un gesto de agradecer.

Al llegar a Olea me recibió Miguel, la persona que lleva unas casas rurales en esa zona. No solo me hizo precio por ser peregrino y me enseñó y dejó catar su bodega, si no que al estar cerrado el restaurante del pueblo ese día, me vino con unas patatas y unos huevos para que tuviera para cenar.

Estos son los gestos de hospitalidad que hacen grande al Camino y a las personas que lo pueblan.


6ª etapa. Olea - Aguilar de Campoo. 22,82 km

Un par

En compañía

Atravesando Valdeolea

Atravesando Valdeolea

Atravesando Valdeolea

Atravesando Valdeolea

Atravesando Valdeolea

Términos Augustales. Val de Olea

Val de Olea

Las Quintanillas

Vía romana La Tejada

Caminos del Camino (por la variante no oficial hacia Cordovilla). Reconozco que la nieve hizo este tramo muy chulo

Entrando en la provincia de Palencia

Las vías que van de la Robla a Bilbao

¿La estepa?

Otras vías, éstas en deshuso

Vía Pisoraca Portus Blendium. Herrera de Pisuerga

Aguilar de Campoo

Aguilar de Campoo


Anecdotario:
Al llegar a Quintanilla el Camino oficial va por un lado y hay otras flechas amarillas que te llevan por otro camino. Estando en esa disyuntiva, y aun sin haber consultado la guía ni el track, un amable quintanillense me indica que el camino es por la derecha a lo que le hice caso, pues me gusta hacer caso a las indicaciones gente de los pueblos. Pues resultó que ese no era el camino oficial, si no el que llevaba a otro pueblo, Cordovilla. Y el camino está bien señalizado con las flechas amarillas, y ni siquiera es un recorrido demasiado feo, pero cuando llegas a Cordovilla, el ingeniero que marcó esa variante solo lo hizo hasta ahí (hasta su casa, seguro) pero para volver al Camino oficial te tienes que buscar la vida.



7ª etapa. Aguilar de Campoo - Cervera de Pisuerga. 30,50 km

Saliendo de Aguilar de Campoo cuando todavía no ha amanecido

Pero empezar a caminar cuando aún no ha salido el sol…

…te hace disfrutar

 de amaneceres como éstos

 … de la Montaña Palentina…

 …sobre el Pantano de Aguilar

Y hacer el Camino Olvidado…

…en fechas invernales…

…te permite caminar…

…dentro de estampas increíbles…

…como éstas

…No hay palabras

Casas abandonadas por el camino

Puente medieval en Salinas del Pisuerga

Iglesia de Barcenilla del Pisuerga, en la ruta del Románico Palentino



El Curavacas (2524 m), al fondo



Río Pisuerga

Un tramo común con el Camino Lebaniego Castellano

Llegando a Cervera de Pisuerga

Eremitorio rupestre de San Vicente. Cervera de Pisuerga

Eremitorio rupestre de San Vicente. Cervera de Pisuerga


Anecdotario:
Y más hospitalidad. Al llegar a Cervera de Pijuerga (jeje) Me recibieron con honores las Blancas y después de dos horas de cháchara en el genial albergue que tiene, me llevaron de cañas enseñándome el pueblo y contándome todas las posibilidades que ofrece la Montaña Palentina, que son muchas, pasando una genial tarde-noche. (Al final va a ser cierto eso de que me decíais “quien va a Cervera o vuelve o se queda”, nos veremos pronto, fijo).




8ª etapa. Cervera de Pisuerga – Guardo. 38'04 km

Amanece en la Montaña Palentina

Industria abandonada por el Valle de Tosande



Bosques encantados

La Sierra de la Peña me acompaña durante todo este tramo de carretera

Sierra de la Peña

Señales del Camino.

Señales del camino

En pequeñito , abajo, Tarilonte de la Peña

Estación de Villaverde de Tarilonte

Una bonita subida

Entrando en Guardo

Guardo, cae la noche


Anecdotario:
La mañana empezó normal como cualquier otra, caminando sobre la nieve, viendo las huellas de los animalitos que habían pasado por ahí antes, entre ellas vi estas

Un pelín grandes, mira mi bota en comparación. ¿un oso?, ¿un gato montés? ¿un dientes de sable?

Seguí caminando, inmerso en el paisaje y más adelante vi esto

Jejeje (¡glups!)

Sigo caminando y los 5 minutos se cruza por delante de mí, a unos 20 metros un bicho negro enorme. Yo creo que era un lobo tamaño de Juego de Tronos. Desde dónde estaba me daba la impresión de que me llegaría a la altura del pecho (no tuve huevos de acercarme a medir, ni siquiera a sacar la cámara para inmortalizar el momento). Me metí detrás de un árbol, y esperé 5 minutos ahí, quietecito y con el culito bien apretado para que no se me escapara el desayuno y me largué de allí lo más rápido que pude.


9ª etapa. Guardo – Cistierna. 34'04 km

Guardo, abre el día

Primeros kilómetros del día por carretera, aunque con muy buenas vistas

Pero pronto volvemos al monte

Ya estamos en León

Robledal antes de llegar a Puente Almuhey





Laguna cerca de San Martín de Valdetuejar

Yo mismo

Peñacorada (1831 m)

Santuario de la Virgen de la Velilla

Por la perimetral de Peñacorada (sobre 1320 m) y las increíbles vistas que la rodean, Picos de Europa, Parque natural Fuentes Carriones y Fuente Cobre…











Pistas completamente nevadas



Abajo, Fuentes de Peñacorada

Abriendo huella por los caminos

Abriendo huella por los caminos

Abriendo huella por los caminos



Repecho entre piedras y nieve

El Camino bloqueado por trabajos forestales antes de entrar en Cistierna


Anecdotario:
Generalmente, en caminatas de varios días el tercero suele ser en el que peor te encuentras porque ya perdiste la inercia y la frescura de los primeros días y se te junta el cansancio de ellos. Pues he descubierto que para los que estamos acostumbrados a caminar varios días, el factor tercer día pasa al noveno, lo que voy a bautizar como factor 3x3.

Hoy me duele todo.



10ª etapa. Cistierna – Boñar. 25'16 km

Cistierna

Tramo común entre el Camino Vadiniense y el Olvidado

Puente del Mercadillo

Los Caminos se separan

Árboles con alma

Hacia Yugueros

Hacia la Ercina

Hacia Barrillos

Santuario Nuestra Señora de los Remedios

Escuela Pública de ambos sexos. Barrillos

Barrillos

Salida de Barrillos

Nidos de cigüeñas llegando a Boñar



Anecdotario:
Levantarte vomitando no es la mejor forma de empezar el día, y perder casi una hora en poder ponerte las polainas no ayuda a mejorarlo. Lección aprendida, por muy cansado que estés, las polainas hay que limpiarlas al llegar si no el barro te las atasca.




11ª etapa. Boñar - La Robla. 32'25 km

Saliendo por la mañana de Boñar

Barrio de las Ollas

Barrio de las Ollas

A lo lejos se puede intuir La Robla

FEVE

Valle del Curueño

Don Quijote en Otero de Curueño

El entorno de esta parte final de la etapa

El entorno de esta parte final de la etapa…

 …hasta llegar a La Robla

La Robla


Anecdotario:
Hoy me empieza a doler el talón, es un buen día para empezar a doparse, si no hubiera perdido los ibuprofenos en algún momento del espacio-tiempo. Aunque bueno, no duele tanto, solo en las cuestas.



12ª etapa. La Robla - La Magdalena. 17'55 km

La salida de la Robla (tan bonita como la llegada)

Olleros Square Garden

Echando la vista atrás

Echando la vista atrás y a un lado

Señales del Camino

Santiago de las Villas, en frente


Anecdotario: 
Creo que encontré un buen sitio para comer. La guardia civil en la barra, cascos de motos de monte en una mesa, y en el comedor una mesa llena de gente vestida de camuflaje. Como ración de pan me ponen la barra entera. Obviamente salí de allí rodando.




13ª etapa. La Magdalena – Fasgar. 41'18 km

Saliendo de la Magdalena de buena mañana



Algún lugar

Cerca de Oterico

Riello

Cañada de la Vizana

Omañuela

Río Omaña

Valle de Omaña

Valle de Omaña

El Castillo

Señales del Camino

Infatigable acompañante

Conjunción de la montaña el viento y las nubes. Nubes bandera

Iglesia de San Pedro.Posada de Omaña

Iglesia de San Pedro.Posada de Omaña

Regato pequeno

Puente llegando a Fasgar

Vistas por la Senda del río Valle Gordo


Anecdotario:
Hay que hacer caso cuando un lugareño te recomienda algún sitio, encontrarás rincones muy curiosos que no vienen en las guías

Casa Maxi. Vegarienza



14ª etapa. Fasgar – Igueña. 18,5 km

Hacia Campo de Santiago, tempranito

Amanece sobre Fasgar

Subiendo sobre nieve y hielo

Vistas de la sierra de Gistredo

Fuente del Abedul

Llegando al collado Las Fuentes (1641 m), el punto más alto de este Camino Olvidado

Campo de Santiago



Campo de Santiago

Campo de Santiago

Ermita de Santiago



Bosque del Paleiro

Río Boeza

Puente nuevo

Puente viejo

Caminando entre montañas

Colinas del Campo de Martín Moro Toledano

Colinas del Campo de Martín Moro Toledano

El río Boeza nos acompaña hasta Igüeña

Salto de agua


Anecdotario:
Hoy fue un día de conocer gente. Comí en un buen restaurante, vino a saludarme el teniente alcalde del pueblo e hice una curiosa sobremesa-merienda-cena con gente de allí y otros turistas. Un gran día.

Hay personas a las que no conoces de nada, pero con solo estar charlando un rato te sientes bien a gusto, con otras, solo te tomas unas cañas.



15ª etapa y última. Igüeña – Ponferrada. 47'64 km

Las Cercenadas

La Cruz Cercenada

Larga pista forestal

El Bierzo desde las alturas

Hacia Labaniego

Árboles con alma

De bosque...

... en bosque

Ruta de los Alcornoques. El Zofreral

Congosto





Embalse de Bárcena, desde Congosto

Embalse de Bárcena, desde la presa (en la otra punta)

Ponferrada

Torre de la Rosaleda. Ponferrada


Anecdotario:
Última etapa suicida. Casi medio centenar de kilómetros habiendo dormido apenas un par de horas, sin encontrar donde desayunar hasta las 12 de la mañana (y en una máquina expendedora de chucherías) y dando un rodeo de casi 7 kilómetros para entrar en Ponferrada para evitar pasar por un polígono industrial plagado de camiones.

Un gran final para esta gran aventura.





Decir que Camino de los que he hecho me ha gustado más es algo muy difícil, hasta diría que imposible. Todos mis Caminos tuvieron algo que los hicieron especiales (personas, lugares, momentos, paisajes…), con lo cual es imposible elegir uno, pero sin lugar a dudas el Camino Olvidado va a estar entre mis preferidos.
Quizás no sea para el peregrino que se va a iniciar en esto de las caminatas (por lo menos en fechas invernales), pero para caminantes acostumbrados o a los que no le guste la aglomeración ni las prisas, pero sí la sensación de estar en un auténtico Camino (hospitalidad, paisajes, paz) y los retos, sin duda éste es un camino que tiene que hacer sí o sí.
En este Camino pasé frío, calor, hambre, estuve empapado, sucio, me dolieron los pies la espalda, la cabeza, dormí mal, tuve bajones de moral, pero también caminé sobre nieve virgen y en el medio de la ventisca, subí montañas, crucé ríos, salté vallas, atravesé charcos, comí genial, pasé por rincones asombrosos y descubrí paisajes que me dejaron con la boca abierta y con ganas de conocerlos más y mejor. Además, también tuve el honor de ser el primer peregrino del 2018 del Camino Olvidado
Y también conocí gente, gente increíble que multiplicó por mil la experiencia de este Camino.  Adolfo, Isabel, Jesús, Emilio, Miguel, Las Blancas, El del bar el Cruce, Guadalupe, Rosi, Fani, el tipo del coche que paró en mitad de una nevada y se ofreció a acercarme a donde quisiera, el dueño de Buddy el perro, el par de León, el señor que me ofreció agua y comida en una larga jornada y a otros muchos que gastaron algo de su tiempo para echarme una mano, indicarme una dirección o simplemente darme algo de conversación. Todas estas personas, con su ayuda desinteresada son los que de verdad encarnan el espíritu del Camino y lo hacen grande, muy grande, y lo convierten en algo más que una ruta de senderismo.



3 comentarios:

  1. Super bonito...en buena fecha...yo lo reiniciare en mayo, desde Cistierna. En noviembre pasado 2018 fue una travesía muy interesante, y me ha recordado la tuya. Miguel en Olea, como no. Etc....un saludo y a seguir haciendo caminos...

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  2. Muchos recuerdos de este Camino,en Mayo terminare con toda seguridad lo que me queda, desde La Magdalena a Santiago.
    El reportaje fotografico,excelente,te felicito.

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  3. Caramba, acabo de encontrar este "diario", y claro al ver esas preciosas imágenes me viene los recuerdos. Estuve también en el 2018 y pendiente está de continuar. Lo inicié en Bilbao (bilbo) el 25 de octubre y el 3 de noviembre hasta Cistierna tuve que dejarlo aquí. Ya había dormido varias veces en el albergue con otros caminos, travesias. Mi camino....en la tercera etapa, antes de visitar a Chuchi y Nerea. Me desvíe al centro " Ermita Cueva de Ojo Guareña". Voy sin prisas y a disfrutar, también con los suelos de nieve....siempre aprovecho para visitar lugares y espacios cercanos, aunque tenga que salir del camino oficial o señalizado. Aproveché la paradita para dos birras y almuerzo en Quisicedo, Bar Goiko y escuchar un poco de esa música que me hizo recordar que aún estaba en mi pueblo (benidorm). No quiero extenderme, ya sabes que te salen todos los recuerdos...en Arija, cene y estuve disfrutando de un clásico madrid-barça fútbol pero al retirarme al camping por esa pista que te lleva sin apenas iluminación, fue meterme en el saco y me pilló una especie de ciclogenesis, no dormí en toda la noche, creía que me llevaba la caseta de madera al pantano...comprobé los daños al levantarme. Y también en Olea árboles partidos.... Donde fui bien tratado por los hermanos...Carmen y Miguel. Por cierto al llegar a Aguilar, no encontraba mi DNI, me lo había dejado en casa Miguel. Pues al comunicar con ellos lo encontraron y en Cervera me lo trajo Miguel. Cosas del camino y sus gentes....siempre agradecido. Y no cuento más, que yo sólo quería agradecerte con tus comentarios e imágenes esos recuerdos. Un saludo

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